¿OFICIANTE, ACTOR? ¿CEREMONIA O PARIPÉ? Febrero 18, 2008
Si habéis decidido casaros sólo por lo civil y además estáis pensando en realizar la ceremonia en los jardines de alguna finca o restaurante, seguro esta duda os embarga.
Hoy en día, lo demuestran las estadísticas, en España el matrimonio civil está siendo el elegido por las parejas de novios para contraer nupcias; por tanto no debería extrañarnos que los viejos o conocidos sistemas para celebrar este acto vayan cambiando a gusto y necesidad de los contrayentes. Ya los despachos del Alcalde o Concejal, las frías Salas de Plenos, los sobrios Juzgados de Paz y/o la estricta lectura del acta matrimonial van perdiendo fuerzas.
¿Sólo por casarnos por el Civil debemos perder el derecho a una ceremonia emotiva? Hay quién nos diría que sí, que por eso decidimos casarnos por lo civil, pero yo creo que no, es un acto (el verdaderamente legal) en el cual las emociones están igualmente presentes y no tiene por que ser desmerecido. Y si es verdad que por mucho tiempo se han venido realizando bajo unas pautas, también es verdad que esas pautas deben empezar a adaptarse a los nuevos requerimientos.
Yo me casé con un figurante. Aunque a mi me gusta más llamarlo Oficiante o Maestro de Ceremonia; y me gusta más porque no contraté a un “actor”, contraté a una persona que me oficiara una ceremonia. Y es que se hace importante diferenciar los términos, porque el casamiento (contrato por el que un hombre y una mujer se comprometen a vivir en matrimonio) es una cosa y una ceremonia otro. Realicé mi “boda legal” días antes en la Junta Municipal que me correspondía y mi “boda real” con el figurante, quien se encargó de ratificar los votos que ya había tomado con mi pareja. Realizamos nuestra propia ceremonia, más emotiva, personal, íntima, donde confirmamos ante todos nuestros amigos y familiares nuestra intención de formar una familia.
Para mí el decir que se hace un “paripé”, exclusivamente porque no se firma un acta legal en el momento, me resulta un tanto ofensivo, que se habla desde el desconocimiento. Hacer el paripé es fingir, simular, es hacer un acto hipócrita… Ratificar unos votos matrimoniales siempre es un acto de amor, da igual cómo, cuándo y en qué circunstancias se digan ¡siempre es un acto de amor!